ALIMENTACIÓN

Cuando nos alimentamos sanamente estamos incorporando a nuestro organismo los nutrientes esenciales para que el cuerpo realice la multitud de funciones que tiene asignadas. A su vez, la prevención de enfermedades es también parte intrínseca de lo que llamamos una alimentación sana. En otras palabras, se trata de comer de forma tal que estemos promoviendo la buena salud.

Los beneficios de una alimentación saludable son tan vastos como la cantidad de nutrientes que incorporamos diariamente a nuestro cuerpo, ya que cada uno de ellos tiene funciones específicas asignadas. No obstante, podemos resumirlos de la siguiente manera:

  • protección del sistema cardiovascular
  • nos sentimos con energía
  • se elimina la fatiga y el cansancio sin razón
  • se minimiza el estrés
  • mejora el sistema digestivo
  • se fortalecen los huesos
  • la piel rejuvenece
  • el cabello brilla
  • mejora la función intelectual

Los beneficios de una alimentación saludable afectan positivamente tanto al nivel cognitivo, por lo que pensaremos mejor, seremos más creativos y también resolveremos los problemas de forma más eficiente. Por otra parte, nuestro cuerpo estará limpio y depurado por dentro, con lo que tenemos una alto porcentaje de nuestra buena salud garantizada. ¿Sabías que incluso los factores genéticos que nos hacen propensos a la enfermedad pueden ser reducidos y neutralizados gracias a una alimentación saludable?

CONSEJOS PARA LLEVAR UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Cada grupo poblacional tiene sus recomendaciones específicas para una dieta sana, no obstante te ofrecemos unas recomendaciones generales que servirán para todo grupo de personas:

  • beber 2 litros de agua al día
  • evitar las bebidas gaseosas
  • no a los edulcorantes artificiales
  • consume un 60%-70% de frutas y verduras diariamente
  • elige carnes magras
  • ingiere frutos secos
  • come cada 2 ó 3 horas, pero que sean alimentos inferiores a 300 calorías
  • no alcohol
  • cena liviano